Hace 19 años nacía en Utena, una pequeña ciudad de unos 30 000 habitantes, un niño al que llamarían Jonas. En aquel momento nadie sabría el gran futuro que le depararía al recién nacido. Una de las mayores esperanzas del baloncesto lituano y europeo empezaría a desarrollar su amor por el baloncesto en aquella ciudad situada al este de Lituania donde la crisis ha provocado que mucha gente joven emigre a una ciudad más grande.
Algo parecido le pasó a Jonas Valanciunas. Marchó a Vilnius desde bien joven para crecer en la cantera del modesto club Perlas Vilnius. A los 16 años tuvo la oportunidad de debutar con el primer equipo, que por aquel entonces (2008) formaba parte de la segunda división lituana. Esa misma temporada, junto a la ayuda de Valanciunas el humilde Perlas conseguía ascender a la primera división. Su siguiente año, ya en la máxima categoría, Valanciunas promedió 10.1 puntos y 7.8 rebotes.
A nivel de selección, desde muy joven fue el máximo emblema de los equipos inferiores del país. Donde además consiguió vencer en prácticamente todos los torneos que participa. Así se proclamó campeón de Europa sub-16 en 2008 y sub-18 en 2010. Además en 2011 conseguía proclamarse campeón del mundo sub-19. En los tres torneos fue nombrado MVP. Para mayor inri, también es miembro de la selección absoluta de Lituania, siendo en el pasado Eurobasket celebrado en su propio país,el jugador lituano que más destacó. A pesar de ello, la selección defraudó cayendo en cuartos de final del torneo. Palo duro en un país donde el baloncesto es el deporte rey, pero con grandes esperanzas de futuro gracias a jugadores como el propio Valanciunas.
¿Y qué tiene Jonas Valanciunas para ser considerado uno de los mejores valores del baloncesto europeo? En su país muchos lo comparan con el mítico Sabonis, pero los más expertos declaran que las similitudes son más próximas al español Pau Gasol.
Jonas Valanciunas destaca por su gran altura y físico, que unido a su gran agilidad, rapidez e inteligencia, lo convierten en un pívot que destaca sobre el resto. Además tiene un buen tiro cerca del aro, y realiza grandes penetraciones que culmina con bandejas o mates. Por otro lado, se caracteriza por ser un jugador de garra, que lucha cada balón, eso le permite destacar a la hora de coger rebotes, tanto defensivos como ofensivos.
Sin embargo, para dar el salto a la NBA debe ganar un poco más de fuerza y volumen para poder enfrentarse a las bestiales torres que surcan las canchas americanas. Su defensa es otro factor a mejorar, ya que es una virtud muy apreciada en la NBA. En la liga norteamericana, se tienen grandes esperanzas puestas, y se espera de él que se convierta en uno de los 'centers' referentes de la liga.
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