España 4-0 Inglaterra
La primera ocasión del encuentro fue un córner que sacaron en corto los ingleses sin crear peligro. España lo intentó, sobre todo, por las bandas, con Grimaldo y Bustos, y en el minuto 10 Borja no llegó a rematar un centro y botó, acto seguido, un córner al primer palo que remató Calero pero sin ver puerta. A partir de ese momento, la selección inglesa fue el combinado que más peligro creó en el terreno de juego. El guardameta Rubén Blanco, al igual que lo hiciera en el segundo encuentro contra Ucrania, se convirtió en uno de los protagonistas de los primeros cuarenta minutos tras varias decisivas intervenciones con la mano y con el pie que lograron frenar las jugadas ofensivas de los de Peacock. Las faltas laterales y los córner fueron las jugadas que trajeron mayor peligro a la portería y defensa española.