En el mundo del fútbol existen una serie de jugadores no tan excelsos a la hora de dislumbrar de cara al púbico, ni de anotar grandes goles, pero sin los cuáles muchos equipos no serían lo que son. Jugadores que son la base que equilibra cualquier sistema táctico de un equipo. Sin que se sepa, el gran éxito de determinados clubes viene precedido por la labor de estos futbolistas. Hoy hablaré de uno de ellos, quizá el mediocentro defensivo de mayor futuro que existe en Europa, Lorenzo Crisetig.

Crisetig pertenece a una pequeña minoría eslava que reside en Italia y nació en un pueblo llamado
Cividalis del Friuli en la provincia de Udine. Con 8 años se inició en el mundo del fútbol en el modesto
Audace San Leonardo, donde duró un año puesto que al siguiente marcharía a otro club, el
Donatello. En éste estuvo un total de 5 años, hasta que el
Inter de Milán se fijó en el mediocentro a los 14 años.
Muy pronto el jugador fue cogiendo importancia en las bases del club de Milán, llegando incluso a jugar un amistoso con el primer equipo teniendo tan sólo 16 años. En 2009, fue convocado con la sub-17 italiana siendo un año menor que el resto. Su hito más importante a nivel internacional fue su debut el 11 de agosto de 2010 con la sub-21, convirtiéndose en el italiano más joven en debutar en ese equipo. No obstante, formaría parte de la sub-19 con mayor asiduidad donde se convirtió en el líder del equipo. En marzo del pasado año disputó un par de partidos amistosos con la sub-21, con el que el seleccionador le hizo ver que lo seguía de cerca y en poco tiempo sería miembro fijo del equipo.