Carlos Eduardo Fierro Guerrero, nació en una pequeña localidad llamada Los Mochis y es uno de los espejos en el que muchos jóvenes mexicanos se miran para intentar salir de la complicada vida que existe en aquellas tierras. El espejo de Carlos fue desde muy pequeño su hermano, del cuál aprendió muchas cosas del fútbol y que lo llevó hasta Chivas Guadalajara, cuando el mayor jugaba allí. Sin embargo, un palo duro le dio la vida con una grave enfermedad de su hermano, el cuál falleció posteriormente. Ésto cambió la mentalidad del joven Fierro, convirtiéndose en más maduro y sobre todo con la firme intención de lograr llegar a lo más alto, para que su hermano allá donde esté se sienta orgulloso de él.
