Karnowski es uno de las mayores promesas que tiene el baloncesto europeo, sin duda el más prometedor entre los de su generación, la de 1993. Aunque lo ha mejorado este último año, ver por primera vez al joven pívot lituano puede llevar a una serie de pensamientos poco encaminados al prototipo de atleta. Especialmente en el baloncesto del siglo XXI donde el físico es quizá la más importante característica que puede tener un jugador. Y es que el físico de Karnowski peca de sobrepeso, aunque como he mencionado anteriormente es un defecto que está puliendo con el paso de los meses.
Actualmente el pívot es miembro de Siarka Jezioro Tarnobrzeg, equipo que milita en la PLK (liga polaca) y que lucha por meterse en los play-offs por el título. Su mejor partido de la temporada lo realizó ante el Awilowi Wloclawek donde anotó 27 puntos. Su nombre empezó a sonar fuerte en el Europeo U16 del 2009 celebrado en Kaunas, donde Polonia quedó a las puertas del bronce, dejando excelentes sensaciones. Karnowski consiguió 10 puntos, 7.7 rebotes y 1.6 asistencias de media en el torneo. Además fue nombrado en el quinteto ideal.
